Chus Martínez: «El arte nunca es un riesgo, siempre es una posibilidad»

La curadora, vinculada a la Bienal de Venecia, explora cómo el arte puede transformar nuestra percepción de la crisis climática y ayudarnos a imaginar otras maneras de convivir con lo vivo.

12/05/2026

Nora Sesmero

Hace veinte años, hablar de lo no humano en una conferencia de arte podía valerte una mirada de sospecha. Hoy, ese mismo lenguaje llena salas de museos y bienales internacionales y forma parte del vocabulario habitual de comisarios, artistas y público. Entre medias, hay una transformación silenciosa que la curadora Chus Martínez ha observado de cerca, primero como comisaria y teórica y ahora también como parte del engranaje de la Bienal de Venecia, uno de los grandes escaparates del arte contemporáneo. Hablamos con ella, en plena preparación de la muestra en Venecia, sobre qué puede hacer el arte frente a la crisis climática que no puedan hacer la ciencia o la política, y sobre estética, activismo, tiempo e instituciones.

© Exhibition view of The Soul Expanding Ocean #3: Dineo Seshee Bopape, Ocean Space, Venice, 2022. Commissioned and produced by TBA21–Academy. TBA21 Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection. Photo: Matteo De Fina.

Imágenes para pensar juntos

Para Martínez, la aportación específica del arte frente al cambio climático no es técnica, sino experiencial. «Dar imágenes y experiencia», resume cuando se le pregunta qué puede ofrecer el arte que la ciencia o la política no ofrecen. Explica que el cambio climático fue durante mucho tiempo «una cuestión muy abstracta» ante la que el individuo se sentía impotente, pero que en la última década y media muchos artistas han convertido esa realidad en material de trabajo, llevándola a museos y exposiciones. Ese gesto, dice, tiene un efecto colectivo: «Colectivizar esas imágenes y esos sentimientos ayuda a poder pensarlo como sociedad, porque si lo piensas solo como individuo es muy difícil». De esa colectivización nace, según ella, no solo una respuesta, sino «una posición y un nuevo comportamiento» ante lo que está ocurriendo.

Ese cambio, insiste, ya es visible en cómo hablamos de lo que no es humano. «Hablar de lo no humano hace 20 años era casi hablar de lo místico», recuerda, evocando conferencias en las que le preguntaban directamente si defendía «teorías místicas». Hoy, sostiene, esa idea de coexistencia entre lo humano y lo no humano está «absolutamente normalizado».

© Exhibition view of The Soul Expanding Ocean #4: Diana Policarpo. Ciguatera, Ocean Space, Venice, 2022. Commissioned by TBA21–Academy. Co-produced by TBA21–Academy and Centro de Arte Moderna Gulbenkian, in collaboration with Instituto Gulbenkian Ciência. Photo: Matteo De Fina.

Ni progreso lineal ni estética única

Preguntada por si el arte está logrando imaginar futuros de mejora ambiental, Martínez rechaza la pregunta binaria que suele plantearse. «Es muy difícil la mejora, igual surge después de un gran empeoramiento», advierte, insistiendo en que el proceso «no es lineal sino que funciona de un modo más complejo». Lo que sí observa con claridad es un aumento de la percepción social sobre lo que está pasando: «Hay quienes por ser más conscientes lo niegan de una forma aplastante y hay quienes no lo quieren negar y quieren trabajar sobre la posibilidad de hacerlo mejor», dice. Ambas posturas, señala, «coexisten… como estamos viendo en paralelo».

Sobre si existe una estética propia de la crisis climática, matiza que no hay una sola, pero sí patrones reconocibles. Habla de un interés recurrente «por el agua», «por la luz y la energía», «por la tecnología» y «por el desastre» como motivos que un espectador atento reconocerá una y otra vez en el arte ambiental contemporáneo.

© Exhibition view “The Soul Expanding Ocean #4: Diana Policarpo. Ciguatera”, Ocean Space, Venice, 2022. Commissioned by TBA21–Academy. Co-produced by TBA21–Academy and Centro de Arte Moderna. Gulbenkian, in collaboration with Instituto Gulbenkian Ciência. Photo: Matteo De Fina

Sentir antes que mostrar

Cuando se le pregunta cómo representar lo vivo sin reducirlo a objeto, Martínez enumera un vocabulario casi sensorial como «palpitación», «sonido», «experiencia» o «sensorialidad». Cree que los artistas han logrado transmitir «la presencia y el volumen» de inteligencias que van más allá de lo humano, aunque ella recuerda que la ciencia, la religión y la literatura han hecho algo parecido durante siglos. Lo que cambia hoy, apunta, es el sentido de esa mirada, orientada a entender cómo convivimos con «muchas otras vidas» en el mismo planeta. Por eso defiende que el arte no se limita a «mostrar con los ojos», sino a hacer que la gente lo sienta «con la mente», algo que asegura presenciar en muchas exposiciones cuando observa cómo reacciona el público ante lo microscópico o lo macroscópico.

Taloi Havini, Answer to the Call, 2021. Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection. Commissioned by TBA21–Academy and co-produced with Schmidt Ocean Institute, co-founded by Wendy Schmidt. Installation view of The Soul Expanding Ocean #1: Taloi Havini, Ocean Space – Chiesa di San Lorenzo, Venice, Italy, 2021. Photo: gerdastudio.

Activismo sin un único lenguaje

Sobre si el arte debe ser activista, Martínez prefiere hablar de diversidad de lenguajes antes que de una fórmula única. «Creo que el arte debe ser diverso», afirma, señalando que junto al activismo clásico conviven registros «más poéticos, más abstractos, más pictóricos e instalativos». Todos esos lenguajes, dice con una imagen fluvial, son «afluentes de un río que van a parar a una gran corriente de agua», la del arte contemporáneo en su conjunto.

Tampoco acepta la idea de que el arte suponga un riesgo. «El arte nunca es un riesgo, siempre es una posibilidad», sostiene, y añade que cuando un lenguaje artístico se agota, simplemente da paso a otro «absolutamente mórfico, cambia de forma cuando la sociedad lo necesita». Para ella, esa capacidad de mutación demuestra que arte y sociedad no son dos esferas separadas, sino una misma «sustancia absolutamente reactiva» que construimos entre todos.

Taloi Havini, Answer to the Call, 2021. Thyssen-Bornemisza Art Contemporary Collection. Commissioned by TBA21–Academy and co-produced with Schmidt Ocean Institute, co-founded by Wendy Schmidt. Installation view of The Soul Expanding Ocean #1: Taloi Havini, Ocean Space – Chiesa di San Lorenzo, Venice, Italy, 2021. Photo: gerdastudio.

Venecia, instituciones y toma de postura

La conversación llega, inevitablemente, a la actualidad de la Bienal de Venecia, marcada este año por la dimisión en bloque de su jurado internacional en medio de la controversia por la participación de Israel y Rusia. Días antes, el jurado había anunciado que no tendría en cuenta para los premios las participaciones de países cuyos dirigentes estuvieran sujetos a actuaciones de la Corte Penal Internacional, una decisión interpretada como referida a ambos países. La polémica se intensificó después de que el artista representante de Israel, Belu-Simion Fainaru, planteara posibles acciones legales frente a su exclusión de los galardones.

Martínez matiza los rumores que rodean el caso —«son rumores, no lo puedo constatar»— pero «me parece importante la toma de posición». Además, distingue entre la Bienal como institución histórica y los valores concretos que rigen cada edición. «Una cosa es la Bienal de Venecia como entidad que existe históricamente, otra cosa es la institución que rige y los valores que rigen esta edición», recalca. Asume su propia corresponsabilidad en ese engranaje imperfecto, «porque es un instrumento dentro de nuestro mecanismo de activar el interés por el arte contemporáneo».

Installation view of Claudia Comte. After Nature, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid, Spain, 2022. Photo: Stefan Altenburger.

El verdadero problema es el acceso

Al hablar de la distancia entre la sociedad y el arte, Martínez rechaza que el problema sea de interés o de educación estética en abstracto. Lo sitúa, en cambio, en los recortes a la educación pública, mencionando los ajustes presupuestarios en universidades como los de la Comunidad de Madrid, y se pregunta, con cierta indignación: «¿Cómo creemos que con recortes en las universidades públicas o en ciencia […] vamos a poder acercar a la gente a nada?». Habla también desde su propio origen, un pueblo pequeño de Galicia, para desmontar la idea de que el desinterés por el arte es cuestión de origen social cuando dice: «No tienen ningún problema con el arte. Nadie, por ignorante que sea […] los problemas los creamos cuando la gente no tiene acceso a nada».

Su propuesta final es recuperar la conversación cotidiana como forma de cultura. Sugiere restar tiempo a las redes sociales y a las plataformas de streaming para dárselo a la charla familiar: «Una radicalización del diálogo que no cuesta dinero, pero hablar con tu familia puede realmente revertir en un gran beneficio». En esa idea resuena todo lo que Martínez lleva defendiendo durante la entrevista… que el arte, como la crisis ambiental que retrata, no se resuelve en soledad, sino en compañía, en las salas de un museo, en una asamblea imperfecta como la de una bienal, o simplemente alrededor de una mesa, hablando de lo que todavía no sabemos del todo.

Installation view of Claudia Comte. After Nature, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid, Spain, 2022. Photo: Stefan Altenburger.

Compartir en

Cinco películas para mirar lo vivo

Del jardín de Derek Jarman a la Amazonia de los Uru-eu-wau-wau, cinco películas y documentales sobre plantas, abejas y territorios en disputa.

Leer el paisaje con otro ritmo

Seis libros para este verano, de las islas remotas a los cielos pintados, entre aves, rebaños y caminos inesperados.

Alergias: más intensas, más frecuentes y durante más tiempo

El cambio climático está modificando las temporadas de polen y agravando los síntomas alérgicos. Una enfermedad cada vez más extendida en España.

01/07/2026

El océano que el verano no muestra

De My Octopus Teacher a Deep Rising, cinco películas y documentales que recorren el mar desde la relación entre especies hasta la pesca industrial, la memoria política y la minería abisal.

27/05/2026

Leer el paisaje con otro ritmo

Seis libros para este verano, de las islas remotas a los cielos pintados, entre aves, rebaños y caminos inesperados.

01/05/2026

Cinco películas para mirar lo vivo

Del jardín de Derek Jarman a la Amazonia de los Uru-eu-wau-wau, cinco películas y documentales sobre plantas, abejas y territorios en disputa.